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25 agosto 2015

Londres, zona 4



Existo, respiro, como, bebo, sueño, vaya que si, que sigo por aquí, con apenas tiempo para saber donde tengo el norte, con un trabajo que no me gusta pero que me permite quedarme aquí, que ya es mucho. 

1. Compro poco, paseo mucho, sueño en inglés, me cuesta hablar en castellano o catalán, como mucho más de lo que la fama de la comida inglesa sugiere, bebo más vino de lo que uno pudiera imaginar cuando aquí es infinitamente más caro. 
2. Paso horas sola.  
3. Rompí mi cámara y encontré una tienda de segunda mano con el mejor vendedor que jamás me haya atendido.  
4. He besado hasta quedarme sin aliento.  
5. Me paso días en un museo u otro, o voy a Camden con un algún amigo donde únicamente busco bebida, comida y una fantástica librería de segunda mano que hay en los establos.  
6. He conocido a gente interesante y gente que hace que te desintereses por ser sociable.  
7. He visto caricaturas reales de un sketch digno de Monty Python, odio el "ta!" y la nueva moda pija inglesa de hablar perezoso.  
8. Me conozco el Soho al dedillo pero vivo en suburbia, rodeada de casas, jardines y zorros.  
9. He conseguido un pequeño tocadiscos que me permite escuchar ese sonido de la aguja en vinilo, rascando música. 

Vaya, que cómo comentaba con hoy alguien, "no, no sé donde está el Madame Tussaud, yo solo vivo aquí"

No, no és como lo hubiera querido, pero tampoco es que supiera que era lo que quería cuando aterricé excepto la oportunidad de experimentar algo nuevo, nadar fuera del estanco. 

PS: He leído, he leído menos de lo que quería pero, por suerte he leído un par de libros que me han convencido de lo que significa escribir y escribir de cojones (sin perdón). Más en breve. Lo prometido es deuda. 

01 agosto 2013

y dónde os vais de vacaciones?

Supongo que muchos os iréis de vacaciones, pero si no sabéis donde ir o si os quedáis por aquí (como yo), no os preocupéis, un poco de propaganda pues también podéis hacer otra clase de viajes: 


Una visita por Harry Potter nunca deja de ser divertida (Caroline Hadilaksono).


O podéis decantaros por El Hobbit, un sitio seguro de diversión y aventura (Steve Thomas). 


Volver a Star Wars siempre es una aventura asegurada, con paisajes, personajes y citas míticas (Steve Thomas). 




Visitar Dune puede ser algo más oscuro y denso, pero no por ello menos entretenido (Dr FaustusAU).


O pasearte por el espacio con alguna parada a ver a Ulises 31 (Neil MacCullough). 



Si ninguno os convence, Akira, Batman o Spiderman siempre pueden haceros sitio en casa (Justin Van Genderen).

O ya directamente pasar por Total Recall, Solaris o Star Trek (Dean Walton).




[Muchas de las imágenes las he encontrado gracias a SuperPunch... mientras buscaba otra información]

19 abril 2013

Regalos de Sant Jordi (II)


EDITADO : ya no tengo ninguno!





Los libros de hoy, espero que alguno os guste ❤



Cakes and Ale de W. Somerset Maugham. Qué malo que podía ser Maugham...

The End of the Affair de Graham Greene. Uno de los libros más maravillosos que me he leído jamás. 


Summertime de JM Coetzee. Mi reconciliación con Coetzee.

Dubliners de James Joyce. Soy un tópico, pero para mi Joyce fue uno de aquellos descubrimientos que marcan.


18 abril 2013

Regalos de Sant Jordi (I)


EDITADO : ya no tengo ninguno!




Sant Jordi se acerca, la feria del libro de Madrid se acerca, lo mismo con las ferias de Sevilla, Granada, etc... A pesar de ser éste un sector en crisis aún somos muchos a los que nos gusta leer, y no únicamente leer, me refiero a leer de este producto tan revolucionario: el libro impreso en papel.

Cómo me hace mucha ilusión celebrarlo de alguna manera algo distinta este año (y siguiendo la misma línea de esta entrada anterior), voy a programar una serie de entradas, una por día hasta el 23, con una pequeña selección de libros... ¡de regalo!

Podéis escribirme aquí o a mi mail (tanit.taltavull@gmail.com) y si puedo os contestaré lo más rápido posible, pero si el mundo exterior me supera debido a la cantidad de trabajo que Sant Jordi genera, no os preocupéis, tarde o temprano os diré algo.

Vamos, si alguno de los libros que aquí pongo os interesa. Qué espero que sí, pues, en mi humilde opinión, los libros son buenos y como soy un poco obsesiva con cuidarlos, sólo están un poco gastados. 

Así que, aquí tenéis los primeros ❤




A Lost Lady de Willa Cather. 


Moon Tiger de Penelope Lively.

We have Always Lived in the Castle de Shirley Jackson.




PS: De la primera entrada que hice, aún tengo El Profesor de Charlote Brönte para regalar, si alguien lo quiere, tiene hasta el día 23 para pedírmelo.

27 marzo 2013

Por el camino de Swann de Marcel Proust (#3 The Classics Club)

Preguntad a cualquiera de vuestros abuelos que os reciten los Reyes Godos y escuchad, no los nombres si no la extraña cantinela con la que los recitan. Usar la musicalidad del lenguaje para cosas como la memorización es uno de los trucos más viejos que existen.

Parad cinco minutos y observad, tratad de poner en palabras lo que os rodea, y no hagáis aquello de "cuando lo vea lo reconozco", aquella pasividad de consumidor moderno, dádle una narrativa a  vuestras circunstancias. Ya no es únicamente el contenido lo que importa, de repente un "cómo lo explico" que consiga comunicar al máximo algo tan sencillo (a primera vista) cómo nuestra cotidianidad íntima se vuelve de vital importancia.

Vivimos rodeados de ritmo. Creamos, por lo tanto, rodeados de ritmo. Saber usar la prosodia propia de un lenguaje y manipularla de manera que, además de una historia, se cree un ambiente es marca de una cierta  genialidad de escritor.

Hay Autores (con mayúsculas) que aprenden a manipularlo y a recrearlo a voluntad y, por el momento, el mejor (y el más consciente de su uso) con el que me he encontrado es Marcel Proust. No demasiados autores te desaceleran a la velocidad que lo hace Proust, no demasiados consiguen que si a alguien has de seguir sea a él, y te adaptes a su paso tranquilo e intenso. La famosa madalena es también un siéntate y párate y recuerda.

Objetivamente hablando Por el camino de Swann se puede resumir en: ciertos recuerdos de la infancia de Marcel en Combray donde conoció a Swann; los famosos amores de Swann y Odette y como Marcel conoce a la hija de ambos, Gilberte. Un paseo por Wikipedia os podría contar lo mismo que acabo de resumir aquí.

¿Por qué se ha convertido entonces en este inmenso monumento ante el que nos acobardamos muchos?

Marcel Proust no es, objetivamente hablando, difícil de leer. Lo que le hace apabullador es su sentido del ritmo. O te adaptas o no puedes con él. Todo se ralentiza en Proust, todo se alarga y se concentra en base a las emociones. Ya no estamos ante un "Mi nombre es..., nací en..." de David Copperfield. Ya no disponemos de un hilo cronológico que nos conduzca por los recuerdos de una historia personal, el ensimismamiento narrativo lo ordena todo bajo el mando de la subjetividad emotiva. Marcel es un joven sensible, al que simpatías, antipatías, vuelos imaginativos, 'fancies' distintas y súbitas necesidades emocionales llevan de arriba a abajo. Y Swann es de la misma pasta, su relación con Odette intensa; un relato emocional que recurre al mínimo detalle, pero carente de ciertos marcadores externos que para ciertos lectores serían imprescindibles. Cómo un cuadro de impresiones, las guías a usar son distintas a las habituales, personales y propias.

Aprende y aplica paciencia o no entenderás por que estás leyendo Por el camino de Swann. Y, sin duda, merece la pena pasearse por esos caminos que llevan a la casa de Swann en Illiers-Combray. 



Cómo detalle, la traducción de Salinas y yo hemos tenido un mano a mano con los pronombres, pero me empeñé en ella por que me encantaba Salinas en la carrera. No es la más fácil, pero es sin duda merecedora del esfuerzo.

En busca del tiempo Perdido 1: Por el camino de Swann.
Marcel Proust
Alianza Editorial
ISBN:
9788420652726

















ANEXO: desde que me leí The Hare with the Amber Eyes me imagino a Charles Ephrussi como Swann (aunque no fue su único modelo) y en el cuadro de Caibellotte que hay más arriba (Le Pont de l'Europe) imagino las formas de Swann y Odette.

ANEXO2: Leed la entrada de Carol en 10.15 Saturday night. Lo explica bastante mejor que yo!



20 marzo 2013

¡Regalo libros!

¡Regalos! 

Si los queréis claro, probablemente ya los tengáis o prefiráis comprarlos nuevos... pero, los tenía esta mañana en una bolsa, preparados para llevarlos a vender y se me ha ocurrido esperarme un poco, sacarles unas fotos y, si a alguno de vosotros os interesan, regalároslos. Gratis. Bueno, si sois de Barcelona (o alrededores... me subo a Girona el 30) me gustaría conoceros a cambio XD. 

En serio, si os interesan, os apetecen o lo que sea, escribidme aquí o a mi mail (tanit.taltavull@gmail.com) y me encantará darles una nueva casa. No están perfectos, por supuesto, llevan unos 10 años conmigo y se han mudado un par de veces. Se notan leídos, varias veces además. Pero son algunas de mis ediciones favoritas de clásicos ingleses. 




El Absentista de Maria Edgeworth; éste es quizás el más tocado de todos pues se lo dejé a alguien y en consecuencia tiene la espina doblada, pero por lo demás está bien.

Lady Susan / Los Watson de Jane Austen. No de mis preferidos, pero Lady Susan es tan tan tan mala y su hija tan tan tan sosa que me reí un montón.



Mansfield Park de Jane Austen

Persuasión / Sanditon de Jane Austen. Es el más viejito de todos y no sé ni porque ni cómo ocurrió pero está forrado... Es también mi preferido de Jane Austen por lo que se nota que se ha leído *muchas* veces. 


La Copa Dorada de Henry James. Es la edición de tapa dura, por lo que los cantos están ya algo redondeados.

Calle sin Salida de Wilkie Collins y Charles Dickens.


La Ley y la Dama de Wilkie Collins.

Shirley de Charlotte Brontë. Uno de sus libros más extraños y curiosos, sin duda también uno de mis preferidos y a pesar de lo que parece en la portada, Shirley es una mujer. 


El profesor de Charlotte Brontë. El libro más autocomplaciente de Charlotte y sí, me encantó la catalana a la que encierra en el armario, XD.

Villete de Charlotte Brontë. Siempre pensé que era lo que El Profesor debía de haber sido, cómo si se hubiera puesto las pilas y lo hubiera reescrito como ella sabía.



EDITADO 21/03/13: Aún me quedan tres, si alguien los quiere...
EDITADO 22/03/13: ya sólo quedan El Profesor y Mansfield Park, ¿nadie se anima?

EDITADO 03/04/13: Aún tengo El Profesor para regalar!

11 febrero 2013

A Lost Lady de Willa Cather (#2 The Classics Club)

La nostalgia es un poderoso motivador y si no fuera porque me cuesta creerme la máxima de que cualquier tiempo pasado fue mejor, caería en la voz de Neil Herbert, nuestro narrador. Pero yo estoy de parte de Marian, igual que, y he aquí el dilema del libro, también lo está éste narrador... pero no por las mismas razones.

Nuestra gran desavenencia es ese `lost`. Podría dejarlo allí, para que lo cacéis y los busquéis vosotros, pero no puedo más que evitar entrar en ello y garabatear (o teclear) ciertas reflexiones. Perderse implica un punto de partida al que no sabes (o no puedes) volver, ¿quién es el que decide ese 'lost'? Neil. No Marian. ¿Y por qué? pues porque Marian se niega a convertirse en una metáfora y a desaparecer junto al ocaso de un mundo. 

Pongámonos en antecedentes: Marian es la segunda (y bastante más joven) esposa del Capitan Forrester, empresario e ingeniero ferroviario, símbolo de la época de frontera del Oeste americano, cuando el desarrollo y la incógnita se daban la mano: la aventura de los grandes parajes, de los pantanos y los desiertos, de las praderas y las montañas inexploradas, de abrirse camino donde no lo hay. Pero todo tiene un fin. Y cuando ya no hay nada que descubrir o arreglar por el bien de los demás, cuando de repente el fin mismo de una actividad es la del beneficio propio, el Capitán Forrester ya no tiene cabida en ese nuevo mundo. Y con la ruina económica viene la física, a la que Marian asiste siempre solicita. 

A partir de este punto Neil nos relata la progresiva pérdida de un mundo y unos ideales, de una época, y de la mujer que él cree que los representa; y es un proceso en el que, a la par, se trasluce una tremenda, casi violenta, vitalidad.

Marian recurre a quién quizás no debería recurrir y busca luchar en un mundo que atropella al anterior y en el que quizás no sabe moverse; pero la opción de Neil sería la de aparcarla en alguna casita de viuda que terminaría oliendo a naftalina, recordatorio breve de una vida desaparecida.

Pero Marian aprende a sobrevivir. Marian se niega a ser un ídolo (caído o no), a dejarse llevar por la nostalgia y el olvido. Marian es de carne y hueso. Y Neil nunca la entiende, es incapaz de captar el verdadero carácter de Marian, su pasión por la vida... y quizás por eso que la "pierde".
It was what he most held against Mrs Forrester: that she was not willing to immolate herself, like a widow of all these great men, and die with the pioneer period to which she belonged; that she preferred life on any terms. In the end, Niel went away without bidding her goodbye. He went away with weary contempt for her in his heart.
Willa Cather es breve, directa, intensa y precisa. Y aún cuando se nota la nostalgia por un tiempo pasado, el paternalismo de Neil irrita, esa necesidad de protegerla "por su propio bien" para luego abandonarla finalmente cuando no hace caso a sus consejos, cuando se ve incapaz de entenderla, molesta como un picor. Por otra parte, es evidente el cariño, el interés y la simpatía, ese reconocimiento de una "clase" y una calidad diferentes, aún y cuando pasan totalmente incomprendidas; Marian es y sigue siendo una dama.

¿Qué es entonces lo que se pierde? ¿Una fantasía o una mujer?






Una Dama Extraviada
Willa Cather
Alba Editorial
ISBN: 9788484287001













 #2 Lectura de mi lista The Classics Club





[Barbara Stanwyck interpretó a Marian en la película homónima de 1934]

31 enero 2013

Franny and Zooey de JD Salinger (#1 The Classics Club)

La cuestión es que crecer puede ser una mierda, pero que se sobrevive; sobrevivimos, con malabares e insospechadas gratificaciones, pero sobrevivimos. Dejando atrás algunas inocencias, dejando atrás algunas ilusiones y, sobre todo, encontrando otras. 
'He feels that the plot hinges on mysticism, or religious mystification. […] I say that my current offering isn't a mystical story, or a religiously mystifying story, at all. I say it's a compound, or multiple, love story, pure and complicated.'
Imposible que esté más claro, y a pesar de eso, sólo cuando leía las últimas líneas adquiría el texto esa pista que le daba sentido* .

Es como una historia de habitación cerrada en la que, de repente, Salinger te suelta en medio ¿qué haces? te apañas y prestas atención, poco a poco vas pillando y vuelves atrás y relees para asegurarte que recuerdas bien lo que has leído, qué entiendes lo que te están intentando explicar, ¿lo entiendes de verdad? Es fácil perderse entre las palabras, la inteligencia y la experiencia de la narración de Salinger. (O quizás no, pero seguro que aprendes a buscar la substancia, la esencia, ¡presta atención! está allí, huye del brillo de la superficialidad)

Franny parece perderse; en sus primeros veinte años, harta de lo que la rodea, harta de las inconsecuencias y las mezquindades de su vida diaria, deja la universidad (aquí es donde piso con cautela pues bien podría hablar de mi) y se refugia en la espiritualidad de una oración (bien podría ser una historia mística, pero no). 

El otro refugio de Franny es el apartamento familiar de New York, y si antes nos la encontrábamos casi descontextualizada, de repente todo los que vemos es el contexto de Franny: la familia Glass. Genios, extravagantes, con demasiado carácter, actores, dramáticos, freaks por concesión propia de Zooey. El otro protagonista de la historia, Zooey el destructor y el cínico. Y, a pesar de todo, el que tiene la clave para Franny, el amor y la experiencia, aunque no la tenga para si mismo.

El texto es un pedazo de las complejidades y las variabilidades de lo que significa querer a alguien, Bessie, Buddy, Mr Glass, Zooey, Franny, con todas sus extravagancias e incomunicaciones. Y es imperfecto e incompleto, pero, en ocasiones, es suficiente (Karina dixit: 'no somos ni Romeo ni Julieta'), es más que suficiente. 

Lectura obligatoria para adolescentes, oiga. Menos vampiros que brillan, más Franny y Zooey Glass. Aunque sea imposible, para que me engaño, contexto sociocultural dice que JD Salinger es para intelectuales, pues vivimos en un país donde la cultura es un lujazo y demostrarla es de snobs.




[* Efecto buscado por el autor por otra parte; según Alianza, la editorial de JD Salinger en España: "Por expreso deseo del autor, no está permitido que la editorial aporte en su material promocional ningún tipo de texto adicional, información biográfica, cita o reseña relacionados con esta obra."] 

Franny y Zooey
J.D. Salinger
Alianza Editorial
ISBN: 9788420674285; 2011; España, 208 pags.












[Foto ©  Olivier Theyskens via Witches and Slippers and Hoods] 

27 diciembre 2012

A book in 2012

O cómo resumir (leer) este año 2012. 


Repetir a Kafka es casi de obligación personal, aquello de 'we need books that affect us like a disaster, that grieve us deeply, like the death of someone we loved more than ourselves, like being banished into forests far from everyone, like a suicide. A book must be the axe for the frozen sea within us.' Lo he citado antes, pero según que piedras merece la pena tropezarlas una y otra vez. Los libros que nos afectan como desastres particulares, como suicidios, como hachas que parten el mar helado de nuestro interior (yo parafraseo y tú parafraseas). 

Me doy cuenta que no he leído tanto como me gustaría, que los retos que me propuse este año ya casi pasado (excepto uno) se han quedado en agua de borrajas, que me distraigo y me desvío, aún cuando la palabra escrita es uno de mis amores principales, de mis obsesiones primeras y que siempre vuelvo a ella.

¿En que se ha quedado todo? En cinco lecturas. De las ineludibles. De las que, por motivos x o y, me arrasaron, de las que, si las dejáis, os arrasaran a vosotros.

The Collector de John Fowles.
The Crying of Lot 49 de Thomas Pynchon.
The Age of Innocence de Edith Wharton.
Our Mutual Friend de Charles Dickens.
Dance Dance Dance de Haruki Murakami.

¿Y las vuestras?




[Encontré la foto en tumblr que lo de crédito no lo lleva muy bien, así que si sabéis de quien es, decídmelo!]

24 noviembre 2012

Cosas que leer en los próximos años

Me entusiasman las listas. Hay algo terriblemente tranquilizador en ellas así que cuando vi la entrada de littleEmily, no me pude resistir; y es que me gustan desde que mi profesora de literatura de primero de BUP (que si, que soy una antigua) me pasara una mecanografiada... lo de cumplirla ya es otra cosa. Soy consciente que eso de los retos de se me da fatal (por no terminar, ni siquiera acabe esa lista primera), lo mismo que nunca terminaba mis deberes, pero lo sigo intentando.

Así que creo que me apunto a The Classics Club. Me he preparado unos cincuenta de entre esos libros que tengo pendientes de leer, que me muero por leer, que me dan pánico leer: algunos llevan ya tiempo en mis estanterías, algunos los he empezado y no no seguido, otros los he casi mitificado. Es otra manera, también, de admitir algunas de mis grandes lagunas.

Es también una lista de los deseos.

Políglota si posible (manejaré si puedo 4, si no, el default será el castellano, creo). Cambiable y mutable como lo somos todos, sobre todo con un plazo de 5 años a la vista, así que añadiré, cambiaré, retocaré, me distraeré y volveré. Y leeré, que las aventuras que me esperan son muchas.




Bassani, Giorgio: Le storie Ferraresi
Bradbury, Ray: Fahrenheit 451
Calvino, Italo: Se una notte d'inverno un viaggiatore
Camus, Albert: El Extranjero
Cather, Willa: A Lost Lady – My Antonia
Conrad, Joseph: Nostromo –etc…
Crowley, John: Little, Big
Cheever, John: Falconer
Dante: La Divina Comedia
Dostoevesky, Fyodor: El Idiota – Los Hermanos Karamazov
Dreiser, Theodore: American Tragedy
Du Maurier, Daphne: Rebecca
Eco, Umberto: Il nome della rosa
Faulkner, William: The Sound and the Fury
Gaddis, William: The Recognitions
Greene, Graham: The Power and Glory
Gombrowicz, Witold: Ferdydurke
Fitzgerald, F. Scott: The Great Gatsby – Tender is the Night
Forster, E.M.: Passage to India
Hamsun, Knut: Hambre
Hardy, Thomas: A Pair of Blue Eyes – Jude the Obscure
Heller, Joseph: Catch-22
Herodoto: Libros de Historia
Joyce, James: Ulysses
Papini, Giovanni: Gog
Lampedusa, Giuseppe Tomasi: Il Gattopardo
Lima, Lezama: Paradiso
Lispector, Clarice: La Pasión según GH
Mann, Thomas: La Montaña Mágica - Los Buddenbrook
Maugham, W. Somerset: Of Human Bondage
Melville, Herman: Moby Dick
Montaigne, Michel de: Essays
Musil, Robert: El hombre sin atributos
Nabokov, Vladimir: Lolita
Hasek, Jaroslav: El buen soldado Svejk
O’Brian, Flann: At Swim Two-Birds – The Third Policeman
Pamuk, Orhan: Mi nombre es Rojo
Pelevin, Víktor: La vida de los Insectos
Proust, Marcel: En Busca del Tiempo Perdido
Pynchon, Thomas: Gravity’s Rainbow - V
Rand, Ayn: Atlas Shrugged
Roth, Joseph: La Marcha Radetzky
Sales, Joan: Incerta Gloria
Salinger, J.D: Franny and Zooey
The Sagas of the Icelanders
Torrente Ballester, Gonzalo: La Saga-Fuga de JB
Turgenev, Ivan: Padres e Hijos
Twain, Mark: The Adventures of Huckleberry Finn
Wallace, David Foster: The Infinite Jest
Yourcenar, Marguerite: Memorias de Adriano




[Photo de Barton Silverman para The New York Times]

26 marzo 2012

A book in a life 04

Llega un momento en que crecer significa tanto experimentar el más intenso de los placeres como caerse de esas alturas y acabar magullado hasta en los rincones más insospechados. Con cierta perspectiva adquirida, y desde mi propia experiencia, no cambiaría nada, ni siquiera la multitud de moratones con los que terminé durante aquellos primeros años de la veintena. 

Son años extraños también, eres lo suficiente mayor para ser considerado un adulto, pero aún con claras inclinaciones peter-panianas (a algunos, esas nunca se nos van), y todo parece consistir en probar donde están los límites y las consecuencias de toparse con ellos. 

Y en cierta manera las lecturas adoptan una cierta crueldad de la que antes no eramos tan conscientes, una crueldad ligada con el idealismo con el que coloreamos todo, esa crueldad de la juventud.

- El Llano en Llamas de Juan Rulfo.
¿Cómo puede alguien no sentir esa ansiedad y esa sed insaciable leyendo a Rulfo? Sus palabras son el desierto mexicano, su voz es ese sol que parece que golpee imparable la tierra y las cabezas de sus habitantes hasta la sumisión. Pedro Páramo es, es cierto, sobrecogedora, pero sus cuentos son la desolación, la tristeza más bella. Juan Rulfo, tanto en cine, como en fotografía, como en literatura, es uno de esos grandes monstruos que te agarran el corazón y lo aprietan un poco para que sepas que de vez en cuando sentir, no es sólo sentir gozo.
- El Siglo de las Luces de Alejandro Carpentier.
A pesar de todas mis posibles objeciones a Carpentier como persona política (y, lo siento, siendo un escritor cubano, por fuerza hay algo político en todo lo que que haga o diga, puede no haberle gustado a él, pero en ocasiones somos también circunstancias), su capacidad de creación de mundos adolescentes es mágica. Tan mágica como la isla.
- El Perfume de Patrick Süskind.
Mi lectura generacional, todos tenemos alguna; veremos como sobrevive al tiempo. En todo caso, la capacidad evocadora de la narración resulta difícil de olvidar. El camino que recorrerá Grenouille, significativamente maestro en aquello que más carece, es, en el fondo, un recorrido que todos hemos de hacer.
- La Roca de Tanios de Amin Maalouf.
Con este libro aprendí que pocas veces importa que es la verdad, pues lo que queda es la historia que se cuenta de esa verdad. Leer a Maalouf es siempre un placer (si no habéis leído León el Africano, no sabéis lo que os estáis perdiendo) pero el juego de perspectivas y voces de La Roca de Tanios fueron para mi todo un aprendizaje.
- Anna Karenina de Lev Tolstoi.
Supongo que es por el tren. Anna no es uno de mis personajes preferidos, su moralismo me agota, reconozco que prefiero la beatería de la otra Ana, la Regenta; pero son las escenas con el tren las que me dejaron totalmente descolocada. Esa masa de hierro negro humeante y peligroso acechando continuamente.

He intentado, en estas pocas entradas, hacer un ejercicio en memoria. Resulta extraño darse cuenta que, a pesar de ser una mis grandes pasiones, la lectura ya no me afecta de la misma manera en la que estos libros me afectaron. A pesar de eso, se que, ya sea por conseguir un pequeño atisbo de esas emociones, o porque he adquirido otras capacidades y habilidades a lo largo de los años para apreciar y entender el lenguaje narrativo, los libros seguirán siendo una parte importante tanto de mi vida, en ese sentido tan absurdamente abstracto de la palabra, como de mis costumbres y rutinas diarias. 

Como dijo Machado, "el camino se hace al andar", así que hacia adelante, que aún quedan muchas cosas. 

A book in a life 1, 2, 3.

23 febrero 2012

A book in a life 03

Ayer me caí en la calle al resbalar ni siquiera se dónde ni con qué. ¿Me hice daño? sin duda. ¿Se hizo daño mi orgullo? pues no tanto como creí. Eso me hizo pensar en aquellos años en los que si me hubiera pasado algo similar, probablemente me hubiera muerto de vergüenza.

Y es curioso pues es a base de golpes que muchos aprendemos. Será que algunas cosas he aprendido.

Una vez terminé el Instituto tuve la que probablemente fuera una de las ideas más tontas que nunca he podido tener: empezar a estudiar derecho. No hace falta conocerme demasiado como para saber que cómo abogado sería lo peor del mundo, se me ve todo en la cara. Ni que decir de estudiar aquellos tochos de leyes se me hacía físicamente imposible, creo que me entraban picores nada más verlos. Así que, después de admitir derrota, me fui a hacer la que es probablemente la carrera más inútil (comentario real oído por una servidora en más de una ocasión) y más satisfactoria que podría haber hecho: filología. 

Y ¿por qué toda esta introducción? probablemente porque muchos de los libros leí durante esos años se los debo al currículum de la Universidad.
- El Árbol de la Ciencia de Pío Baroja.
Es el perfecto libro de adolescencia, sobre todo si tienes una adolescencia como la mía, claro ejemplo de 'sullen' y 'moody' (...cuando digo que soy un tópico es por algo!). Pero es también mucho más: un viaje a un sinsentido existencial, simple y escueto. A estas alturas aún recuerdo algunas de las escenas de Andrés y el vacío que le acaba rodeando.
- La Odisea de Homero.
Si, y lo he leído unas tres veces, y, si, lo he disfrutado como pocos otros libros esas tres veces. Y es curioso porque hay cierto "choque cultural" que hace que no entiendas muchas de las motivaciones de Odiseo la primera vez que lo lees. ¿Sabéis quién y qué era Metis? Metis, además de ser un titán, representaba la prudencia, la inteligencia, la astucia, la perfidia... las grandes características de Odiseo; algo positivo en la mentalidad griega antigua pero que a nuestros valores cristiano-judaicos del héroe-santo les cuesta entender. Odiseo engaña, miente, tergiversa y hace trampas; Odiseo sobrevive porque es lo suficientemente listo para aprender un poco de humildad ante lo que no se puede alterar.
- La Educación Sentimental de Gustave Flaubert.
Incluyo en la lista un libro que, técnicamente, detesto con todas mis fuerzas. Con los años me doy más cuenta de la profunda impresión que me causo, pues estoy completamente convencida que la intención de Flaubert era precisamente que lo detestase con todas mis fuerzas. Podría llamarse también: Retrato de un Pusilánime Eternamente Inmaduro.
- Luces de Bohemia de Ramón María del Valle-Inclán.
Cuando se está en lo cierto, se está en lo cierto. ¿Queréis entender este país nuestro? Leed a Valle, nadie entendió como él el constante absurdo en el que nos vemos rodeados. Cada vez que oigo a alguno de nuestros políticos hablar pienso en Valle; supongo que, en gran medida, el esperpento ha estructurado mi visión social.
- Sobre Héroes y Tumbas de Ernesto Sabato.
Uno no olvida a Sabato porque uno no puede superar a Sabato. Es tan simple como eso. Os podría hablar del lunfardo (en broma), de Alejandra, de Martín, del surrealismo, de Buenos Aires, de la ceguera, pero todo eso da igual y si no lo habéis leído, hacedlo. Poca broma, leedlo.

A book in a life 1, 2.
(continuará)


[Foto Via BloodMilk Tumblr]
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