Empiezan las rebajas en unos días, y, al parecer, no solo de ropa. Ayer, creo recordar que fue en la Vanguardia, publicaban la creación de dos nuevos "outlets": el de la
Editorial Gustavo Gili y el de la
Ras Galeria Librería en sus sedes de Barcelona.
De vez en cuando, tanto editoriales como bibliotecas se deshacen de stock viejo acumulado en sus archivos vendiendo los libros a precios ridículos; pero poca gente parecía enterarse, normalmente si conocías a alguien de la editorial o tenías la suerte de pasar por delante, llegabas a tiempo. Quien sabe si es una cuestión de la crisis o que alguna cosa estamos aprendiendo (permitidme algo de optimismo) en cuestiones de aprovechamiento de recursos (y deshechos, que la cantidad de papel que se quema y destruye en el mundo del libro es de proporciones indecentes), pero me alegra ver la noticia en la prensa.
A ver si, poco a poco, aprendemos un poco la cultura del mercadillo y la segunda mano, que en este país nuestro somos todos muy señoritos.
Y que la segunda mano no se riñe con el estilo y el diseño, si no mirad que maravilla de instalaciones.
Numabooks es un sello editorial japonés que en colaboración con el colectivo creativo
NAM crearon varias instalaciones-librerías móviles; se estrenaron con el
NUMABOOKSFACE en el Institut of Design of Tokyo (Marzo 2011) y continuaron unos meses después con el
NUMABOOKSCAT, en NADiff, un escaparate de Ebisu.
No estamos hablando únicamente de una instalación de arte, Numabooksface y Numabookscat también eran librerías en la que podías comprar cualquiera de los libros que construyen tanto la cara como el gato. El trato es que dejes que el encargado te escogía el libro perfecto para ti basándose en las respuestas a un cuestionario... el precio era además, bastante simbólico.
Eso si es saber hacerlo, al fin y al cabo las cosas entran por los ojos.