Suave, reza el poema, quizás es mejor decir, suavemente, adverbializado el adjetivo, mátalo. Cántala sin cesar, mátame suavemente entonces, pues a nadie le gustan los niños radiantes, los genios jóvenes, sigue el poema.
En muchos sentidos, Basquiat es una re-encarnación moderna del artista joven, una re-versión de aquel tan romántico artista maldito que consigue la fama y poco sabe que hacer cuando la tiene a sus pies. Y que acaba consumido por ella, pues la fama empieza a comerte por la parte de barro.
Tendemos a ser, todos, supervivientes de una cosa u otra, tendemos a buscar la fuerza, a estar siempre 'on top of everything', a ser vencedores y saber mantenernos en esa ola de constante búsqueda de éxito, y como tales tendemos, también, a sentir cierto desprecio de superioridad por aquellos que son más frágiles, los que no pueden con las circunstancias. Los que no parecen capacitados para el management, a encasillar y analizar todas y cada una de sus emociones, para usarlas en su favor. Por aquellos que a veces se hunden.
¿Qué es lo que nos asusta de la fragilidad? Ahogarse en ella asusta, pero mirad su sonrisa, ¿serías tu capaz de sonreír a alguien con esa franqueza?
Supongo que muchos os iréis de vacaciones, pero si no sabéis donde ir o si os quedáis por aquí (como yo), no os preocupéis, un poco de propaganda pues también podéis hacer otra clase de viajes:
Para todos aquellos que no viven por estos lares, os presento a Helena García Melero, una de las más presentables de las presentadoras de la televisión catalana y, aunque he empezado hablando de ella, no es de ella de quien quiero hablar, pero me distraigo facilmente, así que; a lo que iba...
Hace unos años, en uno de los programas que trabajaba entrevistaron a una mujer que se dedicaba a la prostitución (me debía estar fumando alguna clase pues era el típico programa mañanero); la señora García Melero, con todo su extraordinario pijismo, soltó algo así: "Pero, cuando se define a si misma que palabras usa?", a lo que la entrevistada (con una clase que ya le puede envidiar) contestó, que era mujer, que era madre, que era muchas cosas... solo que se dedicaba a la prostitución, terminando "¿No hace usted lo mismo?". A lo que nuestra intrepida periodista respondió escandalizada: "¿Yo? ¡Nunca! ¡Yo soy 'periodista'!"
Qué es otra manera de ejercer privilegio de clase; qué es otra manera de encasillar a esa mujer y no dejarla salir de esa etiqueta; qué es otra manera de llamarla "puta"... y con ganas. Evidentemente, me quedó grabado, no únicamente por la extraordinaria mala educación y estupidez de los comentarios, si no porque despertaron cuestiones personales identitarias que me llamaron, y me llaman aún, la atención.
Por eso, cuando Thomas Campbell en el reportaje de Beautiful Losers se define (si no recuerdo mal) como 'I'm a doodler, I'm a surfer, I'm... whatever' no pude mas que recordar esta anécdota. Cómo él, casi todos los protagonistas de la exposición-reportaje que da título al documental son 'whatevers'... artistas que nunca tuvieron la intención de serlo... pero que hacen arte, skaters a los que la cámara les llama, graffiteros que de repente hacen instalaciones enteras en museos o pintan los coches de una montaña rusa. Todo ese mundo del nebuloso 'street urban art' y de un fantástico grupo de gente que en principio solo quedaban porque les gustaba aún "colorear". Lo que si es seguro que no son Damien Hirst, por suerte.
¿Me identifico? en gran parte, no tanto por que comparta el talento de alguno de ellos (¡mas bien no!), si no porque son muchos mis intereses y aspiraciones y tenga habilidad o no, no por ello dejo de intentarlo; por que me dedico a muchas cosas; por que quiero aprender a hacer, ser y ver aún muchas más... y, sobre todo, por que espero que mi "ser" no sea nunca algo tan monolítico como para limitarse unicamente a una profesión y por que no quiero olvidar nunca la diferencia entre ser y hacer, que serán los dos verbos, pero uno es intransitivo y el otro no.
El documental se filmó en el 2008, en conjunción con a la exposición que montó la Alleged Gallery de New York, que empezó, en muchos aspectos, con ellos, y son una serie de entrevistas que recorren la carrera de artistas como Thomas Campbell, Cheryl Dunn, Shepard Fairey (el del poster de Barack Obama), Harmony Korine, Geoff McFetridge (el del video the The Whitest Boy Alive), Barry McGee, Margaret Kilgallen, Mike Mills, Steven "Espo" Powers, Aaron Rose, Ed Templeton y Deanna Templeton.
Si os interesa el arte urbano, o sencillamente el arte contemporáneo, este documental es una pequeña y maravillosa retrospectiva de uno de sus centros indiscutibles.
Harmony Korine, el tío corriendo con papel de water detrás del coche, es, por cierto, el guionista y director de Kids y Gummo.
Mike Mills es, entre otras cosas, el guionista y director de Begginers (y, sin duda, las manos en las escenas de dibujo de la peli... si veis a Mike Mills, Ewan McGreggor es como el casting más adecuado).
Y este documental es también un recordatorio en memoria a Margaret Kilgallen, capaz de hacer los más intensos collages, carteles de tipografía maravillosa y luego irse a taggear trenes de mercancías.
Ahora que el mundo de la edición y el libro están en un momento de profunda transformación, nuestra relación con el mundo físico del papel también se está transformando. De objeto de reverencia, accesible a muy pocos, a experimento, obra de arte, a escenografía (como bien habéis visto en esta maravillosa entrada de Elena).
Seamos también realistas, el libro, su existencia física en papel, ha sido verdaderamente accesible para el gran público sólo desde hace pocos años. Gutenberg fue una gran revolución, no hay duda, pero las circunstancias económicas de la gran mayoría de la población mundial no favorecían ese acceso. Si tienes que escoger entre dar de comer a tus hijos o comprar un libro, no creo que la elección sea tan difícil para la mayoría.
El libro ha sido (hasta que se inventaron los paperback y la economía nos permitió a las clases trabajadoras un cierto respiro de las necesidades más básicas... pensad, también, que las bibliotecas públicas se crearon en el mundo anglosajón sólo a mediados del XIX) un objeto de un mínimo lujo. No deberíamos olvidar eso. Así que mientras algunos se rasgan las vestiduras ante la aparición de
los e-books y su correspondiente éxito, muchas otras puertas
se abren (escandalizaos con el cierre masivo de bibliotecas públicas de Inglaterra, eso si que es horrible). Porque los libros, y en esencia, su materia prima, el papel, pueden aún ofrecer muchas cosas, si somos capaces de mirar más allá:
Jacob Hashimoto o como el papel puede ser también una escultura, una obra de arte, una instalación.
Andrew Spitz y Andrew Nip y los inesperados usos sonoros del papel (creado para una de las clases del Copenhagen Institut of Interaction Design).
John Gall (director artístico de Anchor/Vintage) y su nueva portada para la versión de bolsillo de 1Q84, o como el diseño puede convertir un libro en algo más que un texto [Via The Casual Optimist]. Como añadido, me compré la edición de tapa dura que Vintage sacó de los tres libros porque me encantaba la portada... ahora me lo quiero volver a comprar, esta versión de bolsillo es fantástica, pero ¿qué hago yo con dos copias? ¿Otra vez?
Paper has been one of our more usual tools of creation, but rarely avaliable for everyone. Instead of bemoaning the transformations that the publishing world is now immersed in, we should see how paper can be the base for a great design making a book something more than it's text, as well as become art in itself, trascending it's usual connotations.
Si habéis leído algún libro o visto alguna película de época, recordareis como una de las aficiones con las que las mujeres de clase media-alta ocupaban en ocasiones su tiempo reproduciendo obras de arte famosas, ¿no?
1. Mujer Sentada con la Pierna Izquierda levantadade Egon Schiele |2. La Lisiada de John Currin|3. Enfermera Comehombres #3de Richard Prince|4. Madame Xde John Singer Sargent| 5. Mujer con Abanico de Amedeo Modigliani |6. Adele Bloch Bauer I por Gustav Klimt
En la misma línea, Adobe y el sitio de arte Booooooom están trabajando en un proyecto similar (inicialmente para estudiantes de UK, Booooooom lo exporta al resto del mundo), rehacer una obra de arte en fotografía: Remake.
Nicola Samorì. Las formas clásicas intencionadamente
deformadas, recortadas, diluidas, rascadas. Somos hijos de una modernidad
pre-ocupada en la reinvención del lenguaje representativo y atrapada por las
garras de la nostalgia (¿aunque es correcto usar el término nostalgia?). Aún.
El orden de las formas rígidas, un espacio limitado con una serie de normas
predeterminadas a las que se le puede añadir la entropía de la destrucción. Retratos (por que sólo podían ser
retratos) en los que se nos plantea qué significa ser humano en esta, nuestra modernidad, y, aún más
importante, cómo nos explicamos esa 'humanidad' a nosotros mismos, que narración
construimos para sustentarla. Entendemos entonces la deformación (la destrucción) como parte inherente a la creación y, por lo tanto, parte inherente a la representación que hacemos de nosotros mismos?