
'Cette histoire est trop grande pour les oreilles trop petites!' dice Anys.
Como muchos otros lectores obsesivos incapaces de resistirse a la palabra escrita, soy también incapaz de resistirme a los libros ilustrados y los cómics, sí, soy de las que tienen ilustradores y artistas favoritos, de las que se compran láminas y siguen blogs de arte e ilustración.
En una de esas excursiones de internet encontré a Maya Mihindou… y en cuanto ví que tenía un libro publicado no pude resistirme, su estilo me entusiasma.
Es la primera vez que recomiendo un "cómic" (palabra más que difusa en castellano, pero mejor que la pijada al uso de "novela gráfica") y más uno que aún no he terminado (cosa que no me gusta del todo hacer, recomendar algo sin habérmelo terminado) pero nada más leer las primeras páginas, el mundo de Sabine me tiene atrapada y no puedo resistirme a compartirlo.
Detallista, surrealista, con intensos bloques de colores, al mismo tiempo que un uso muy pensado del blanco y el negro, claramente inspirado por el estilo manga más experimental y en al arte folclórico africano… Sabine es la historia de un viaje, un viaje en el que la autora se estuvo unos dos años y que se sirve de más de un método de narración, una fantástica mezcla de cómic, fragmentos de poesía iluminados, páginas enteras de texto así como páginas enteras ilustradas.
Varios artículos que he leído definen la historia de "mestizaje de culturas" tanto en forma como en contenido, pero creo que es más que eso. Quedarse en esa simple apreciación significa no ver la corriente en la que se puede entender una obra como esta: una de esas manifestaciones típicamente urbanas actuales, como los graffitis de Kouka, en los que la busca de identidad en las grandes urbes parece ser identidad en sí misma.
Sabine es también un destino, la ciudad a la que Blanca (que quiere ser una sirena), Sacha (capaz de entenderlo todo) y Anys (que no habla desde que murió su perro) se encaminan después de que la Grand-mère l’Autre, la memoria de Moabi, su pueblo, muera. Así que Sabine es ante todo, y sobre todo, un viaje onírico, hilarante, surrealista, un viaje sin final, de abandono de la infancia y de búsqueda de conocimiento (cómo todos los viajes literarios que se precien de serlo).
El sello Venus Dea de Editions Soleil ha publicado este maravilloso libro.