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26 enero 2015

Nights at the Circus de Angela Carter

Este fin de semana pasado tuve un pequeña batalla campal con los trenes.

Horas dando vueltas porque ni desde Victoria ni desde London Bridge salía ninguno que me fuera bien. Ves allí, sube las escaleras mecánicas de la 14, pregunta al del abrigo rojo, no, al del chaleco amarillo, baja a la línea 4... Por fin, haciendo ojitos, conseguí que uno de los trabajadores me encontrara una manera de poder llegar hasta mi destino y no tener que vagar incesantemente por las calles, aunque desde Balckfriars así que no, nada de pasar volando por Clapham Junction, como Sophie, huyendo de los terrores de ciertas locuras eternas.

También es verdad que no he nacido de un huevo, no tengo alas y no se me puede considerar, de ninguna de las maneras, una 'venus cockney', mis curvas no llegan a tanto. Aún así, es posible que yo también sea un poco Sophie Fevvers.

Vaya, diréis, otra pesada que se lee "Nights a the Circus" y sale re-convertida al feminismo. Sólo que no, feminista ya era, y aunque puede leerse, si queréis, el libro de Angela Carter como un panfleto feminista, os aburriréis como una ostra si lo leéis así.

No, la gracia inmensa de este libro reside en que Sophie, a pesar de todo lo que tiene de mito, es tan real que uno se de de narices ante ella, tropieza y se levanta sangrando y pensando cómo puede ser que una mujer puede llegar a estar tan presente. Y por real me refiero a que Sophie es amplia, vulgar, teñida, capaz de beber y comer sin límite, sucia y descuidada, con un afán por el dinero inmenso y aún así, no lo puede evitar, sentimental de forma avasalladora.

Si no, que se lo digan a Jack Walser.

Sophie es la sensación del momento, parte mujer, parte pájaro, tiene a Londres y al mundo a sus pies; siempre guiada por Lizzie, una baba yaga italiana, feminista, anarquista, claramente bruja, Sophie se mueve por un mundo de luces, aunque son las que se pueden ingresar las que atraen a Sophie de forma irrevocable. Hasta que un americano borroso se presenta a descifrar el timo. Como una apisonadora, durante una noche de orígenes, Sophie lo casi aplasta en palabras e historias, lo seduce. Una Sherezade de dramas baratos. El pobre Jack, sin ese carácter aún por definir, no puede más que seguirla en un circo que se deshace por unas costuras mal cosidas conforme más se adentran en la salvaje e impredecible inmensidad de la tundra.


Y allí: el desorden más completo, físico y mental, de los que desmontan principios y personas, en un tren sin freno hacia el fin del mundo. Todo explota, nada puede sostenerse en el formato conocido. Es uno de aquellos sitios que rompen cualquier tipo de orden impuesto pues incluso entre los resquicios de la más lógica de las prisiones, hay caos.

( Lo que tiene el caos es que con el luego puedes volver a empezar, pues le sigue siempre el amor. No, no soy yo quién lo dice, es Hesíodo: En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. En el fondo de la tierra de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro. Por último, Eros, el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y la sensata voluntad en sus pechos. )

Así que hagámoslo de nuevo. Sophie baja de los cielos, Jack tiene que montarse de nuevo, Lizzie tiene a alguien nuevo a quién cuidar, el Coronel alguien a quién impresionar, Samson alguien a quién adorar, Mignon y la Princesa de Abisinia alguien a quién querer.



[Lo he buscado pero ya veo que no hay ninguna edición en castellano de esta obra, sólo falta pedirle a los de Sexto Piso que ya han editado La Cámara Sangrienta, que se pongan manos a la obra]

30 agosto 2014

New Worlds: Science Fiction, Fantasy and the New Weird (y otra lista de lectura porque sí)


Vivia una vez en la santa Rusia un labrador llamado Vasili Grigorevich, que tenía tres hijos: Gricha, Sacha y Vania. Gricha y Sacha, los dos mayores, eran chicos formales y trabajadores, Vania en cambio, tercer hijo de la familia, era un holgazán de marca.

Para mi empezó con Las Aventuras de Vania el Forzudo de Otfried Preussler y, probablemente, La Historia Interminable de Michael Ende, pero desde luego mi mejor recuerdo es el de Vania. Luego fueron I un día serà demà de la autora catalana Anna Vilar y Temblor de Rosa Montero… hasta que descubrí The Lord of the Rings y The Hobbit, y la que aún reina favorita entre todas, la serie de Earthsea de Ursula K LeGuin. Ni que decir que fueron también los años de Laberinto y Cristal Oscuro de Jim Henson, la obsesión, luego, de uno de mis hermanos por Star Wars, o la de una de mis mejores amigas por Star Trek, o la mía por Xena, sin duda no ayudaron, así como seguro que tampoco ayudó mi amor desmesurado por La Princesa Prometida, Dune o Willow.

Después de eso, en teoría uno debe de crecer, dedicarse a leer libros de adulto, da igual que Orwell o Huxley sean autores de culto a estas alturas, la fantasía y la ciencia ficción deben de dejar paso a un nuevo panorama de Literatura (con mayúsculas).


Más allá de la nostalgia, y después de años dedicada a lo que supuestamente es la literatura más seria,  años en los que Vania se quedó algo arrinconado (bueno, encaramado en la chimenea, sin mover un dedo y comiendo solo pipas de girasol, porque un anciano en el bosque le ha asegurado que si lo hace se llegará a convertir en el Zar de un pueblo más allá de las montañas) fueron varios autores lo que hicieron que Vania se desperezara por fin de su autoimpuesto exilio, y no, a pesar de lo que pueda parecer, no fue George RR Martin, sino Kurt Vonnegut, Thomas Pynchon, Margaret Atwood y China Mieville.

¿Son autores de ciencia ficción? Atwood os dirá fervientemente que no, que es 'speculative fiction', diferenciación tan cansina y (por qué no) denigrante para los autores de ciencia ficción como la de la novela gráfica vs cómic. El ice-nine de Vonnegut, la inmensa amígdala de Pynchon, los pseudo-cerdos de Atwood son más irreales y fantasiosos que alguna de las ciudades de Mieville (sobre todo en su The City and The City).

Concretando, que he dejado que Vania bajara de la chimenea para empezar su aventura. Este verano, entre rechazos y substituciones, debo de haber empezado unos 4 o 5 libros (si me seguís en twitter, veréis el descontrol del que hablo), sin poder pasar de la página 100 en más de un caso, todo libros buenos, espléndidos incluso… y he decidido, no tanto prescindir de géneros, si no de apreciarlos todos, pasando, eso si, de sus preciosas etiquetas como métodos de valoración de calidad. Vamos, que me he dado un pequeño atracón de ciencia ficción. Eso no quita que no este disfrutando de Graham Greene y su espléndida prosa, o que Infinite Jest no me esté haciendo reír de asombro.


Así que he decidido recopilar una lista de entre las millones que circulan por internet de libros que me quiero leer y que caerían dentro de los parámetros expuestos en el título de esta entrada.

  1. Stranger in a Strange Land de Robert Heinlein 
  2. Pattern Recognition de William Gibson 
  3. Cloud Atlas de David Mitchell 
  4. The Hyperion Cantos de Dan Simmons 
  5. The Culture Novels de Iain M Banks 
  6. The Left Hand of Darkness de Ursula K LeGuin 
  7. The Aleutian Trilogy de Gwyneth Jones 
  8. Todo lo que pueda de China Mieville 
  9. Nights at the Circus de Angela Carter 
  10. Titus Groan de Mervyn Peake 
  11. Fundation Series de Isaac Asimov
  12. Little, Big de John Crowley
  13. We de Yevgueni Zamiatin (sugerido por Jen)

De ninguna de las maneras quiero que sea una lista cerrada, quiero que evolucione y cambie, por eso la entro aquí, para recibir opiniones, recomendaciones, críticas, consideraré todo lo que me digáis aunque en lo único que me pondré algo pesada es en la calidad. La calidad de la escritura y del libro.

Y si alguien quiere leerlos conmigo, oye, que no lo dude, que no muerdo, que en realidad puedo ser un encanto, al fin y al cabo Vania pasó a ser el un vago descomunal a ser un protagonista como se debe ser.




[Excepto el primero el resto de imágenes encontradas en BloodMilk]
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