Wolf Hall - Qué tendrá, que será, como lo harán. ¡Yo la leí cuando salió! De donde sacamos ese impulso, que ya desde pequeños lo expresamos con aquella necesidad de ser primeros en todo. Yo era de esas, necesidades vitales hicieron que durante muchos años tratara de todas las maneras posibles ser la hija perfecta, la estudiante perfecta, la mujer perfecta. Nada que hacer. Cuando ya te has dado de narices con el suelo más de una vez, una empieza a valorar la no-perfección personal, el carácter, la sutilezas, aquellas pequeñas variantes que nos inundan. No es una manera de ver las cosas, es sencillamente que good vs evil es… aburrido. Y de detalles y sutilezas esta hecho el libro de Hilary Mantel. Y de detalles y sutilezas está hecha esta serie. Maravilloso savoirefaire, indeed.
leer:
Me terminé The Luminaries ayer y miro a mi alrededor con sonar para buscar un nuevo libro con sustancia, pero tengo que mudarme pronto y la idea de cargar aún más libros de una sitio a otro hace que se me crucen los ojos… aún así, ¿quién sugiere? Carne está bien.
escuchar:
Allí donde fueres haz lo que vieres… si no fuera que 3 fechas distintas de conciertos de Ben Howard en Londres y ya está todo vendido. És mi bso desde hace meses y me muero de la pena de no poder verlo en directo en abril.
Los americanos tienen ciertas tendencias fagocitadoras, para que negarlo, pero en ocasiones las versiones pueden ser también buenas. Saga y Martin se convierten en esta encarnación americana en Sonya y Marco y el puente fronterizo entre Dinamarca y Suecia pasa a estar en uno de los mejores y más interesantes espacios narrativos del territorio americano: la frontera entre El Paso (EUA) y Juárez (México). La narrativa de frontera es, desde hace ya bastantes años, uno de las variantes más interesantes y productivas de la literatura mexicana y chicana. Creatividad que se centra sobre todo en el terreno de la literatura, la música y la fotografía y que en muchos aspectos debe mucho a la narcocultura (aunque Lila Downs y su genial disco La Línea son otra cara de la frontera reflejada en música). Pero la frontera desde el lado americano sufre de una escasez dolorosa (lo de Fools Rush In no lo cuento), así que esta versión de The Bridge es como agua de mayo y aunque la estructura la hayan cogido prestada, le viene perfecta a la tierra que la adopta.
read:
Yellow Crome de Huxley, con la que me estoy partiendo de risa, panda de ridículos que somos todos, y he retomado Oryx and Crake de Margaret Atwood, que en su momento dejé... no sé muy bien porqué y no hay nada que me sepa más mal que dejarme de leer un libro de Atwood, a la que adoro.
listen:
My Number - Foals. Cuando suena me entran ganas de bailar, si estoy en casa lo hago, en la calle me da más reparo. Vienen al Razz el día 27, pero ya están todas las entradas agotadas y seguro que la reventa es carísima... así que casi no.
Un paisaje saturado de color. La campiña inglesa en verano, cielos llenos de nubes, los campos amarillos. Suena Coldplay, "We live in a Beautiful World" mientras el coche huye de la casa en la que han dejado al resto. Y esta es la cara de Jessica, cuando Grant, 11 años, escondido, sucio, después de días de dormir en la calle, la mira incrédula y le suelta "you like some shit music". Bienvenidos a Utopia.
read:
Author, author de David Lodge y Down Under de Bill Bryson. Pfff, quizás, quizás, algún día lograré tener sólo un libro empezado, pero teniendo en cuenta que tengo otro a medias en el ordenador del que tengo que hacer un informe, más un par de e-books que me han dejado y una guía de viaje por allí merodeando... Lo dudo.
listen:
Put a Light On - Generationals. Me cansaré de ella tarde o temprano, pero por ahora la escucho no se cuantas veces en cuanto salgo de casa con los cascos. Me hace casi saltar en lugar de caminar. Eso siempre ayuda.